jueves, 29 de noviembre de 2007

Poemas estroficos y no estroficos

Poemas Estroficos:

Villancicos
Su existencia data de la Edad Media y aunque se carezca de documentación escrita que avale la interpretación de estos cantos populares en esa época.
Por definición, los Villancicos son estructuras poéticas menores, de contenido alegre y sencilla composición, en la que se alterna un estribillo con estrofas de diferente forma, ritmo y medida.
En sus orígenes, la estrofa tenía dos partes: la primera se llamaba mudanza y la segunda, vuelta.

Zejel:
Poema hispanoárabe del período almorávide (S. XI y XII). Supuso una expresión poética popular, que en algunos casos incluía procacidades propias del habla romance de la época.
Estrofa de origen árabe, compuesta por un estribillo inicial, frecuentemente de dos versos rimados (a,a), seguido de una serie de trísticos (b,b,b) monorrimos, con un último verso de vuelta que retoma la rima del estribillo (a).

Glosa:
Versos octosílabos aconsonantados. El tema suele ser expuesto en la primera estrofa (llamada texto) y desarrollado en las siguientes (llamadas glosa), repitiendo en éstas los versos de la primera.

El soneto:
Es la composición poética compuesta por catorce versos endecasílabos distribuídos en dos cuartetos y dos tercetos.

El soneto es de origen italiano y fue introducido en España por Garcilaso de la Vega (Toledo, 1501-1536) y Boscán (Barcelona 1487-1542).

Poemas no estroficos:

El romance:
Son poemas breves de caracter narrativo recogidos en colecciones llamadas romanceros. Probablemente su origen sean los fragmentos más gustados de los cantares de gesta que recitaban los juglares. Series indefinidas de versos octosílabos, con los impares libres y los pares asonantes, llevando todos la misma asonancia.

La silva:
Serie de versos en la que se combinan los de siete y los de once sílabas, enlazados por rima consonante y versos libres.

Poesia

No me arrepiento de nada
Gioconda Belli

No me arrepiento de nada
Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.

Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.

Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.

Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.

Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.

En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.

Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.

No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.

Características:
Estructura su propia realidad.
Establece nuevas relaciones entre la palabra y su sentido. Ejemplo: "
Odio sus amenazas en mi cuerpo."

Gioconda Belli: breve biografia.

Poeta, ensayista y narradora nicaragüense nacida 9 de diciembre en Managua en 1948.
Junto a Ernesto Cardenal y Claribel Alegría, inició la renovación de la poesía en su país. Un marcado acento erótico impregna buena parte de su obra, aunque la última producción denota una gran preocupación por los cambios políticos de su patria.
Entre los libros más reconocidos, se destacan "Sobre la grama" y "Eva".


http://www.avantel.net/~eoropesa/html/poesia/bios/gbellib.html
http://www.los-poetas.com/n/biobelli.htm

miércoles, 28 de noviembre de 2007

La poesia...

http://www.slideshare.net/Laus/poesia-182092

Por aquí se puede ver la presentación...si es que se ve.


viernes, 23 de noviembre de 2007

Elementos Ritmicos

GÉNERO LÍRICO

El nombre de lírico viene de los griegos, que cantaban estas composiciones al son de la lira. Los rasgos más importantes de la lírica son la musicalidad, el simbolismo y la evocación.

PRINCIPALES ELEMENTOS
1. El verso
Es la menor división estructurada que encontramos en el poema, es un conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia según reglas fijas y determinadas. Sólo tiene razón de existir cuando se encuentra en función de otro u otros versos, formando parte primero de la estrofa o de la serie y luego del poema.

Medida: es la cantidad de sílabas métricas que compone un verso.

2. Clases de versos
Según el número de sílabas, los versos pueden ser:

Simples: cuando constan de un solo verso. A su vez, los simples pueden ser de arte menor (cuando contienen, como mucho, ocho sílabas) y de arte mayor (cuando contienen entre nueve y once sílabas, inclusive).
Compuestos: A partir de las doce sílabas, inclusive, los versos se consideran compuestos, es decir, formados por dos versos simples, separados por una cesura.

3. El ritmo
El ritmo es la musicalidad de un verso. Todo verso simple tiene siempre un acento en la penúltima sílaba y en los versos compuestos aparece un acento en la penúltima sílaba de cada hemistiquio. Este acento fijo en la penúltima sílaba se llama acento estrófico. Todos los acentos de cada verso que coinciden con el signo par o impar del acento estrófico son acentos rítmicos; los acentos que no coinciden con el signo par o impar del acento estrófico son acentos extrarrítmicos. Por fin, puede darse el caso de que junto a una sílaba que lleva acento rítmico aparece otra sílaba acentuada, el acento de esta sílaba se llama acento antirrítmico. Este acento es muy importante ya que el poeta puede servirse de él para remarcar una palabra sobre la que quiere llamar la atención.

4. Estrofa. Conjunto de versos cuya forma se repite a lo largo de un poema, con características iguales. En la poesía moderna, las estrofas no tienen todas el mismo número de versos, ni la medida ni la rima. Se reconocen porque en la estructura del poema van separadas por un espacio.

La rima
Es la total o parcial identidad acustica entre dos o mas versos, de los fonemas situados a partir de la ultima vocal acentuada. Lo importante en la rima es la percepcion de una igualdad de timbre: es, por lo tanto, un fenomeno acustico, no grafico, aunque, como las letras son la representacion de los fonemas, en una lectura no articulada siempre existe la sensacion de esa equivalencia acustica.
Hay dos categorias de rima:
Rima Consonante:

Es la reiteracion de dos o mas versos de todos los fonemas que se encuentran a partir de la ultima vocal acentuada.

Rima Asonante:

Es la reiteracion de dos o mas versos de los fonemas vocalicos que se encuentran a partir de la ultima vocal acentuada.



Licencias permitidas:

SILABIFICACION: como la determinación del verso se calcula por el número de sílabas contenidas en el verso, hay cuatro fenómenos acústicos que influyen en esa determinación:
SINALEFA: cuando una palabra termina en vocal (o vocales) y la siguiente comienza por vocal (o vocales), se computan, junto con las consonantes que formen sílaba con ellas, como una sola sílaba métrica:
tendido yo a la sombra esté cantando.
HIATO: es el fenómeno contrario a la sinalefa, en el cual la vocal final de una palabra y la primera de la siguiente se mantienen como sílabas diferentes:
sin ninguna noticia de mi hado.
SINERESIS: cuando en el interior de una palabra se consideran formando diptongo, y por lo tanto como una sola sílaba métrica, dos vocales fuertes (a,e,o), que normalmente se consideran como núcleo silábico independiente:
trenza, veleta, poesía.
DIERESIS: cuando las dos vocales que forman un diptongo se pronuncian separadas dando lugar cada una de ellas a dos sílabas diferentes:
con sed insaciable.

Acentuación en los versos y su clasificación

Acento:
El acento es, según el DRAE, "relieve que en la pronunciación se da a una sílaba de la palabra, distinguiéndola de las demás por una mayor intensidad o por un tono más alto"... "elemento constitutivo del verso que exige que este lleve acentuadas determinadas sílabas".

EL ACENTO: se puede clasificar los versos en cuanto a la posición de la última sílaba acentuada. Hay tres clasificaciones principales:



VERSO OXITONO, cuando la última sílaba acentuada es la última del verso: (acento agudo). . . . amór.



VERSO PAROXITONO, cuando la última sílaba acentuada es la penúltima del verso: (acento llano o grave) . . . amánte.



VERSO PROPAROXITONO, cuando la última sílaba acentuada es la antepenúltima del verso: (acento esdrújulo) . . . amadísima.

La metrica española y los campos que abarca

LA METRICA ESPAÑOLA

La métrica, como estudio de la versificación, es la parte de la ciencia literaria que se ocupa de la especial conformación rítmica de un contexto lingüístico estructurado en forma de poema. El estudio métrico comprende tres partes fundamentales: EL POEMA, LA ESTROFA, y EL VERSO.

EL POEMA: es, como se deduce de la definición anterior, un contexto lingüístico en el cual el lenguaje, tomado en su conjunto de significante y significado como materia artística, alcanza una nueva dimensión formal, que, en virtud de la intención del poeta, se realiza potenciando los valores expresivos del lenguaje por medio de un ritmo pleno.

LA ESTROFA: es, por consiguiente, el orden inferior al poema y superior al verso, y constituye el período rítmico. Una estrofa sola puede constituir poema por voluntad del poeta, bien sea una original y nueva, bien responda a uno de los distintos tipos que se han fijado a lo largo de la historia de la versificación, y que el poeta tradicionalmente acepta. En la forma de la estrofa influyen los gustos de la época, las influencias procedentes de otros países, su función social, culta o popular, el género literario que constituya el poema, etc.

EL VERSO: es la unidad más pequeña, la menor división estructurada que encontramos en el poema. Sólo tiene razón de existir cuando se encuentra en función de otro u otros versos, formando parte primero de la estrofa y luego del poema.